Nicole Cutler, una joven oriunda de Boston, Estados Unidos, empezó a experimentar una pérdida de audición progresiva en uno de sus oídos, sin imaginar que este único síntoma estaba relacionado con un tumor cerebral que ella desconocía.
La historia de esta mujer, de 22 años, fue dada a conocer por el diario Daily Mail, en el que reveló detalles del momento de su diagnóstico y su reacción al enterarse de que la masa había estado creciendo por más de una década.
Nicole siempre tuvo una vida activa. Foto:iStock
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De acuerdo con lo expresado por Cutler, desde que era una niña se percibió como una persona muy torpe, debió a que sufría de vértigo, una sensación falsa de movimiento que le provocaba caídas y, además, varias fracturas en el cuerpo.
A pesar de estas lesiones, la joven se caracterizaba por tener un estilo de vida saludable, por lo que jamás imaginó que un tumor estuviera creciendo en su cabeza a medida que el tiempo avanzaba.
Sin embargo, las alarmas sobre su estado de salud se encendieron cuando, durante un vuelo de regreso desde California, la mujer se percató de que su capacidad para percibir el sonido no era igual en sus dos oídos.
Preocupada por el extraño padecimiento, Cutler decidió programar una consulta con un especialista, quien después de realizar varias pruebas descubrió que la joven tenía un tumor cerebral con el tamaño similar al de un aguacate.
La joven no pensó que su vértigo estaba relacionado con un tumor. Foto:iStock
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Nicole Cutler se sometió a una cirugía
“Fue un momento aterrador. Lo único que quería era volver a casa con mi familia”, le indicó la joven al medio durante su relato, haciendo referencia al momento en el que le mostraron los resultados de la resonancia magnética que le practicaron.
Según la mujer, los médicos le informaron que tenía que someterse a una cirugía para extirpar la mitad de la masa, debido a que el tamaño de esta provocaba presión en su cerebro.
La cirugía le provocó parálisis fácil a Nicole. Foto:iStock
Si bien la intervención fue finalizada con éxito por el equipo de doctores, Cutler perdió temporalmente la “función motora de la mano derecha” y la capacidad de hablar.
Actualmente, la joven estadounidense sigue en tratamiento, terapias y acudiendo a sus resonancias de forma periódica para evaluar el crecimiento del tumor y revisar posibles métodos para devolverle la sonrisa.